La calidad, factor estratégico de Plasticos Erum

Plásticos Erum, mediante la auditoria de SGS, afianza y renueva un año más los certificados de mejora continua del Sistema de Gestión de la Calidad según la Norma ISO 9001 e ISO 14001.

La dirección de la empresa  es consciente de la necesidad de satisfacer al cliente a través de la prestación de servicios de calidad que cumplan los requisitos impuestos por él, y al mismo tiempo ser competitivo,  conseguir un mayor reconocimiento y obtener un alto grado de satisfacción de los clientes.

Para la consecución de los objetivos definidos ha sido necesaria la participación y colaboración de todo el personal de Plásticos Erum, ya que la calidad constituye un compromiso de la empresa, enriqueciéndose con la opinión del cliente y de sus propios profesionales para mejorar su gestión, manteniendo su intención de evolucionar en la mejora continua de sus procesos y gestión.

NUEVA TECNOLOGIA DE METALIZADO DE PLÁSTICOS LIBRE DE CROMO

El grupo Erum sigue muy de cerca un nuevo proyecto donde participa el Instituto Tecnológico del Plástico, que tiene como objetivo la implementación de una novedosa tecnología (autoensamblado molecular, SAM) para el tratamiento de plástico evitando el uso de cromo hexavalente. Con ello se consigue incrementar la seguridad del proceso siendo más respetuoso con el medioambiente y por otra parte una reducción de costes tanto económicos como energéticos.

En el proceso actual de metalización del plástico se utilizan sustancias  peligrosas  como cromo (VI) y paladio/estaño. Al evitar la exposición de los trabajadores a estos productos, se reducirán considerablemente el coste en medidas de seguridad de las plantas industriales. Además, debido al menor número de pasos en el proceso, se reducen los residuos acuosos y químicos y se reducen de manera significativa los consumos energéticos, reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Esta iniciativa, que tiene una duración de dos años, presenta una alternativa a los materiales empleados actualmente en los sectores de la automoción, los electrodomésticos y el sanitario, que son los principales consumidores de este tipo de piezas con apariencia metálica.